¿El terror lo invade cuando necesita hablar en publico?
¿Siente que se paraliza y las palabras no le salen?
¡Tengo la solución para convertirlo en un extraordinario orador!
Con oratoria de fuerte impacto, el terror a hablar en público será cosa del pasado.
Con ORATORIA de FUERTE IMPACTO por fin se revelan todos los secretos que le permiten comunicarse con Fuerza. Usando estas técnicas y herramientas potenciadoras, alcanzara el *ÉXITO SEGURO* en su vida personal laboral, profesional y sentimental.
Si desea convertirse en un excelente orador, haga clic aquí:

viernes, 10 de junio de 2011

Hablar en público - Tipos de discursos

Alguna vez ha tratado de crear un discurso, pero las ideas no aparecían? Y cuando finalmente estas llegan, y las considera lo suficientemente buenas para transmitir el mensaje, simplemente no encuentra la clave para que idea y mensaje marchen de la mano. En la preparación de su discurso, ayuda mucho saber qué tipo de discurso desea crear. Hay cuatro tipos:

Informativo: Este es el tipo más frecuente. Su objetivo es proporcionar información a su audiencia. A menudo se presenta con una serie de números, estadísticas y muchas diapositivas de Power Point, que tienden a hacerlo extenso y aburrido.

Que inspira: Este tipo de discurso busca inspirar a su audiencia a cambiar algo en sus vidas. A menudo se llama un "discurso de motivación". De hecho, es un nombre inapropiado. La motivación viene desde dentro; nadie puede darle a usted motivación. La inspiración trata de tocar la motivación de los miembros del público con el fin de estimularlos a actuar.

De entretenimiento: El objetivo principal de este discurso es divertir y hacer reír al público. Tenga en cuenta que un discurso de entretenimiento no es lo mismo que una rutina de monólogos de comedia. Es mucho más suave y lógico en su flujo. En un discurso entretenido, el mensaje viene en segundo lugar para el disfrute de la audiencia.

Persuasivo: Su objetivo es convencer a una audiencia de su punto de vista, esto es, una presentación de ventas. Su objetivo es convencer a una audiencia de los beneficios de su producto o servicio, y su discurso se construye en consecuencia.

A pesar de que su discurso se centre en cada uno de estos tipos, ayuda mucho si usted logra incluir aspectos de cada tipo en su entrega final. Un discurso de ventas será mucho más eficaz si contiene la información, es entretenido e inspirador.

Si tiene problemas para averiguar qué ideas mantener y cuál sería el tema central de su discurso, mantenga sólo las ideas que se ajustan al tipo de discurso. Una vez tenga los elementos fundamentales en su lugar, agregue los elementos que van a mejorar, sin quitarle el mensaje central.

Si desea convertirse en un excelente orador y manejar los distintos tipos de discursos, haga clic aquí: Cómo hablar en público.

jueves, 9 de junio de 2011

Importancia de la oratoria

Las habilidades de hablar en público son a menudo ignoradas por la gente que piensa que nunca pasará por esta experiencia. Es por eso que no se molestan en conseguir métodos que les ayude a adquirir habilidades para expresarse correctamente en público.

La verdad, a menudo, estas personas en esas circunstancias, quedan con la lengua atada y entran en un estado de crisis total, ante la posibilidad de que se les pida presentar un tema en público; incluso, un tema que conocen a fondo. Para esas personas, por ignorancia, es irrelevante contar con buenas habilidades de hablar en público, porque tienen la impresión de que esas habilidades son sólo para quienes se dedican a las ventas o al marketing.

Esto es falso. Buenas habilidades de hablar en público son también un sello distintivo de eficiencia en la comunicación. Tener buenas habilidades de comunicación es esencial para cualquier carrera, a menos que usted sea la única persona en su oficna o trabajo.

Por ejemplo, si usted aspira a un mejor trabajo -cualquier trabajo en absoluto- probablemente tendrá que ir a una entrevista. Durante la entrevista, el entrevistador no se limita a juzgar basado en sus calificaciones. Su capacidad para comunicarse, también constituye una parte del proceso de decisión de si será aceptado o no.

Si usted es un estudiante en la universidad, su capacidad de ofrecer una buena sesión de hablar en público también se pondrá a prueba de manera regular. Un ejemplo de esto, serán las exposiciones en clases Al no saber cómo hacer una presentación clara y eficaz, estará en desventaja consigo mismo y con los demás, porque si no se puede comunicar con claridad a su público, es como si usted nunca hubiera aprendido el tema.

Esta es una de las razones, quizás, por las que un montón de ideas de algunas de las personas más inteligentes del planeta, sólo se descubren muchos años después de su muerte. Posiblemente, aunque son muy inteligentes y han escrito una información muy útil, simplemente parece que no pueden hacerlas conocer, a través de la gente, debido a la incapacidad para comunicarse con un grupo grande de personas.

Las habilidades de hablar en público no sólo se utilizan en situaciones donde hay que dirigirse a un grupo grande de personas. Estas, se relacionan estrechamente con las habilidades de comunicación, por lo tanto, si usted mejora sus habilidades de hablar en público, también, invariablemente, mejorará sus habilidades de comunicación interpersonal con sus pares y familiares.

Así las cosas, si alguna vez se le presenta la oportunidad de practicar para hablar en público o para obtener habilidades oratorias, no huya de ellas. Si usted está en clases, en la oficina o en cualquier otro tipo de establecimiento, donde se requiera entregar un mensaje a una audiencia, ármese de valor y actúe. Hablar en público es una habilidad y cuanto más la use y práctique, mejor será.

Para mejorar o adquirir habilidades de hablar en público,existen libros para aprender, así, tendrá una ventaja sobre otros que no tienen el conocimiento.

Si le interesa adquirir estas habilidades, haz clic aquí: Cómo hablar en público

Temor de hablar en público

Quiero iniciar este comentario recordando un episodio que marcó mi vida, cuando apenas era un adolescente inquieto y desesperadamente afanado por adentrarme en el fascinante mundo de la política, al que imaginaba como el simple escenario donde lucir mis hipotéticas capacidades oratorias ante un expectante público que me ovacionaría incesantemente, rendido ante mi verbo incendiario. Era tal el entusiasmo, que el temor de hablar en público lo consideraba apenas una lejana referencia, sólo atribuible a personas débiles y timoratas.

No obstante, el esperado momento de mi "lucimiento" llegó en el instante menos esperado, cuando, en una reunión de jóvenes, alguien me empujó un paso adelante y de inmediato me anunció como el siguiente orador en representación de las juventudes. El terror que se apoderó de mí me impidió articular palabra alguna y el murmullo burlón que salió del auditorio, lo sentí como el rugido de una fiera hambrienta que me devoraba sin piedad.

Desolado y abatido retorné a la calidez y seguridad de mi hogar, convencido, ahora sí, de mi incapacidad para expresarme en público y resignado a abandonar el proyecto de convertirme en una deslumbrante figura política. Solitario, con mis pensamientos, permanecí en silencio largas horas. De repente, providencialmente, observé un folleto sobre la mesa, al que, por alguna razón, tomé en mis manos y leí su titular: "debes prepararte". Realmente, fue un momento de inspiración. Comprendí que para tener éxito en cualquir actividad de la vida, se requería preparación. Nada es al azar.

Hoy, no podría afirmar que soy el producto de aquella imagen idealista de político deslumbrante y orador fogozo. Pero aquel folleto revelador me llevó a buscar libros, ensayos y toda clase de lecturas para preparame y conocer los métodos que los expertos recomiendan para perder el temor de hablar en público y lograr exponer pensamientos e ideas de manera coherente y convincente.ante un auditorio de cualquier tamaño. Puedo afirmar públicamente, que lo he logrado, gracias al estudio. No hay métodos milagrosos.

Si está interesado en dominar el temor de hablar en público, haga clic aquí: Cómo hablar en público

Técnicas de oratoria

El buen orador o expositor, ¿nace o se hace? Indudablemente, como en cualquier oficio, existen personas con disposición y talento naturales para desempeñarse eficazmente en determinada ocupación o disciplina. Pero, en el caso de quienes requieren hablar en público y en cualquier otra actividad, de nada servirá el talento sin la disciplina y la aplicación de técnicas de oratoria indispensables para organizar, sistematizar y transmitir ideas comprensibles y, sobre todo, ideas que convenzan al receptor; que le lleve a conclusiones claras o generen debate.

Tanto el talentoso, como quien aparentemente no lo sea, requieren indefectiblemente de ciertas herramientas para alcanzar exitósamente el objetivo de expresar una idea coherente en público. El profesional, el aficionado, todo aquel a quien en cualquier momento de su vida le toca vivir tal experiencia, debe, necesariamente, seguir ciertos pasos para lograr su objetivo.

Existen muchos métodos que afirman conducir hacia la excelencia en materia de hablar bien en público. Sin duda, cada quien decide en su momento, cuál le es la más adecuada. No obstante, en mi caso personal, quiero compartir con usted lo fundamental, basado en mi conocimiento y en la experiencia adquirida a través de los años, como expositor en grupos cerrados o como orador ante multitudes en plaza pública.

Se denominan, técnicas de oratoria. Y para resumir, se compendian en tres pasos fundamentales que permiten alcanzar la esquiva meta de poder hablar en público sin el terror que nubla la mente y hace fracasar a cualquiera. Primero: Conocer suficientemente el tema a tratar y organizarlo en una introducción, un cuerpo del argumento y en una conclusión. Segundo: Con suficiente conocimiento del tema, es posible entonces, aplicar ciertas claves para vencer el miedo al público. Y tercero: Disciplina y leer a los expertos

Si desea conocer estas técnicas, haga clic aquí: Cómo hablar en público

Cómo hablar en público

Hablar en público puede ser un arte. Pero para muchos, ese acto de comunicación puede resultar la más aterrorizante de las experiencias. Cabe, entonces, preguntarse: ¿por qué una acción que le es tan inherente al ser humano -un privilegio- como lo es el de expresarse mediante la oralidad, constituye, en ciertas circunstancias, un suplicio para muchísimas personas?

Para una respuesta acertada tendríamos, inicialmente, que identificar adecuadamente el problema, para asi alcanzar soluciones apropiadas y definitivas. Y en ese sentido, debe quedar muy claro que, en este caso, la dificultad no radica directamente en el acto propio de hablar, pues, si así fuera, no tendría razón de ser tamaño comportamiento, precísamente en el ser a quien la naturaleza dotó de la capacidad única de expresarse oralmente, mediante el uso de sonidos articulados, comunmente conocidos como "palabras".

Si el problema no está en el simple acto de hablar, ¿dónde reside, entonces, la dificultad? A mi juicio, el mayor miedo que invade a quien se enfrenta a un público, es el temor al ridiculo. Horror que proviene de la inseguridad que invade a quien no confía en su propia idoneidad para transmitir adecuadamente una idea. Pánico de no tener la capacidad de expresión necesaria para hacerse entender y, además, convencer.

La mayor necesidad, pues, del hombre, como ser eminentemente social, es sin duda, la aceptación. Y es ese rechazo -implícito en el temor al ridículo- el que penetra como punzante aguijón en lo más profundo de la siquis de quien se enfrenta al desafío de enfrentar a un grupo de semejantes dispuestos a devorarlo como fieras hambrientas, a la menor equivocación, a la menor muestra de inseguridad, al menor titubeo.

Así las cosas, el interrogante de cómo hablar en público, se devela acertadamente cuando atacamos el problema en sus causas reales, en su génesis. Y ello, definitivamente, se logra si quien hace las veces de expositor u orador se prepara adecuadamente en el conocimiento profundo del tema a tratar y aprende las técnicas necesarias para acaparar la atención y convencer. Así, indudablemente, el temor al ridículo será apenas un pensamiento fugaz.
¿Te gustaría convertirte en un excelente orador y magnífico expositor?
Haz clic en: Cómo hablar en público